
Mi reserva de luz se consume por la obscuridad de tu ausencia, mientras los atardeceres de mi vida se han vuelto eternos.
El calor de los rayos del sol se enfrían por la huida de aquella emoción bajo la capa de mi piel.
Escenas y carisias vanas que la mente crea para asegurar su supervivencia una hora más en el desierto de la desolación.
Sombras cansadas de ver mi alma llorar por los rincones de cada uno de mis recuerdos que llevan tu nombre.
Algún día la noche apacible llegara, y la luna llena saldrá con su bella claridad y alumbrara mi camino hacia la tierra de los sueños, la cual no visito desde hace tiempo.
Sé que la tempestad pasara y que los arboles frutos darán, cuando mis pulmones se llenen de nuevos aires y la brisa del mar vuelva a cantar.
Debo resistir, porque se que los azotes del viento del norte, fuerte me harán para recibir la primavera junto con las aves que vuelan para poder anidar.
Mis raíces deben recordar que en su naturaleza esta el sanar, que la fuerza del mar no las hará dar marcha atrás.
Porque todo lo que la tierra toca deja huella, pero la sabiduría se gana con cada una de ellas.
aP.
El calor de los rayos del sol se enfrían por la huida de aquella emoción bajo la capa de mi piel.
Escenas y carisias vanas que la mente crea para asegurar su supervivencia una hora más en el desierto de la desolación.
Sombras cansadas de ver mi alma llorar por los rincones de cada uno de mis recuerdos que llevan tu nombre.
Algún día la noche apacible llegara, y la luna llena saldrá con su bella claridad y alumbrara mi camino hacia la tierra de los sueños, la cual no visito desde hace tiempo.
Sé que la tempestad pasara y que los arboles frutos darán, cuando mis pulmones se llenen de nuevos aires y la brisa del mar vuelva a cantar.
Debo resistir, porque se que los azotes del viento del norte, fuerte me harán para recibir la primavera junto con las aves que vuelan para poder anidar.
Mis raíces deben recordar que en su naturaleza esta el sanar, que la fuerza del mar no las hará dar marcha atrás.
Porque todo lo que la tierra toca deja huella, pero la sabiduría se gana con cada una de ellas.
aP.



